viernes, noviembre 2

Otoño

El otoño había avanzado como una enorme oleada sobre la ciudad, el ardor, el fuego típico del verano con sus risas, sueños y pequeñas promesas, no había dejado rastro. El sol, el viento y la arena pronto se habían esfumado, así, como por arte de magia, como si nunca hubiera estado allí o simplemente habría sido olvidado llevándose consigo hasta el más diminuto recuerdo, dejando a la deriva a miles de almas, almas en pena y almas enamoradas, almas mojadas y secas, almas valerosas y almas mediocres. Los sentimientos se fueron apagando poco a poco, como una luz tenue en una noche de lluvia o los relámpagos al final de la tormenta.
 Las esencias, los espíritus y las fragancias, sufrieron el despojo del verano como nunca antes.

 Sin embargo, fue una ola helada, no se asemejaba a ninguna otra. Como un espasmo, una respiración ahogada, apareció, sin siquiera reverenciar a sus invitados, apareció sin más. Congelando todo a su alrededor, extinguiendo los momentos felices. Y sin embargo, pronto, en alguna parte, dos manos entrelazaron sus dedos. De repente, sucedió.

 Quién sabe en dónde, pero no importó el lugar, o el tiempo exacto. Dos almas, ¡eran dos almas uniendose en una! sumergiéndose, oprimiéndose, zambulliéndose una a la otra. La presión era tal que, ambos, ambos eran uno. Se rozaron las manos, cada dedo se escondió junto a otro, acariciándose, tocándose de cuerpo y alma. Se fundía el amor. La fuerza de aquellas manos era, inexplicable. La energía fluía por las venas, la sangre hervía recorriendo cada centímetro de su piel.
 Pronto, como un hechizo, alrededor de estas almas se encendió un halo de luminosidad que brilló con una potencia incomparable, dejando atrás por eternos segundos, la obscuridad que los asfixiaba. Irradiaban armonía, paz. Al fin ignoraron el frío fastidioso para empaparse de aquella intensa energía. Era amor en su estado puro, haciendo su más resplandeciente aparición, arrebatando miles de suspiros, robando carcajadas y quitando hasta la más pequeña sonrisa. La fuerza más grande que alguna vez existió.

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